#MICROREFLEXIÓN
“Me cuesta sostener la mirada cuando hablo con otra persona” es una de las frases que escucho con más frecuencia. Y sí, como sociedad estamos perdiendo la capacidad de mirarnos, pero de mirarnos de verdad. Basta con entrar al subte para dimensionar a dónde está dirigida la mirada o ingresar a una sala de espera. Hasta en las plazas se están perdiendo las miradas. ¡En las plazas! Trasládese esta situación a bares, mesas familiares, juntadas con amigos, espacios de trabajo…No nos vemos, no nos registramos y la comunicación interpersonal se va debilitando.
Mi abuela siempre me decía que los ojos de otra persona son el reflejo de su alma.
¡Cuánta alma nos estamos perdiendo…por no mirar!
